miércoles, 13 de junio de 2018

[Opinión] "Disculpe, hay una política en mi partida..."

Hola a todos y todas.

Parafraseando esa ocasión en la que llamamos a un responsable porque en nuestro plato hay un elemento no deseado he decidido titular una entrada en la que vengo a dar mi opinión (repito, mi opinión) sobre un tema sobre el que he debatido en distintas conversaciones: la presencia de política/ideología en las partidas de rol (y en otras creaciones artísticas). Allá vamos.

Todos somos políticos
Sorpresa. Las personas apolíticas no existen, y menos las personas sin ideología. Votar o no a un partido, o no representarte con ellos es ser Apartidista, no Apolítico. Puede ser que no sepas definir tu ideología, o que ni siquiera te la hayas planteado, pero ahí está. Tienes opinión, tienes un punto de vista y has crecido en una cultura concreta, en unas condiciones concretas. Salvo que seas ciego mentalmente, ves las cosas de una forma, y eso se refleja en tu comportamiento, y obviamente en tus creaciones.

No hay problema en serlo, ni en mostrarlo
Parece ser que mucha gente tiene miedo de que se le asocie con una idea o etiqueta. Entiendo que en un mundo con tantos radicalismo y con tanta facilidad para la crítica (yo el primero), a veces no queramos adscribirnos a nada, o al menos no reconocerlo, pero está ahí. Y no tiene que darnos miedo. Si uno es machista (por poner un ejemplo fácil), pues va a quedar mucho peor que lo intente justificar. Ojo, a mi me va a parecer mal una obra machista, pero peor me va a parecer que ni siquiera se reconozca. "Yo no tengo nada contra las mujeres" - Ya, claro, pero curiosamente en tu libro la única que sale es una esclava sexual y la matan.

Yo soy de izquierdas, y creo que lo enarbolo mucho, y soy pro-lgtb y feminista, y habrá obras mías donde esto se vea más representado y otras donde no, pero lo que sería absurdo es intentar ocultar que mi mente está ahí, mis ideas están ahí, y puedo ser objetivo conmigo mismo.

Reflejo consciente contra reflejo inconsciente
Puesto que nací en la cultura que nací, y tengo la educación que tengo, activamente tengo que pensar en cómo crear un ambiente variado, representativo e inclusivo a la hora de desarrollar mis aventuras o relatos. Lo hago conscientemente y en ocasiones lo hago de forma destacada, por ejemplo, si quiero que ese sea el tema central de la obra. Puedo querer crear una obra en la que ensalce, por ejemplo, el anarquismo, y relate cómo los males del capitalismo oprimen a las personas y evitan la libertad que el primero les traería. Hoy en día a eso muchos lo llaman panfleto, pero de eso ya hablaré en el siguiente apartado.

También puede ser que en mi historia, una historia de aventuras, acción, exploración, aparezca un esclavo. Como yo siempre he estado en contra de la esclavitud, lo más probable es que el esclavista sea una persona mala, o al menos con un carácter incorrecto para muchos, y que en cambio los héroes o protagonistas, intenten ayudar al esclavo o liberarlo. Y eso probablemente sería inconsciente, como lo es para mucha gente entrar en clichés y tropos.

"Si veo que has venido a contar tu mierda, cojo y me voy"
Estos son unas palabras más o menos literales que leí en uno de estos debates. Bueno, para esta persona y para quien piense así vengo con otra sorpresa: todo el mundo va a contar su mierda cuando cuenta una historia. Como digo, la diferencia está entre si lo haces voluntariamente y bajo control, o sin pensarlo.

¿Los monarcas son siempre malos en tus partidas? ¿Siempre que sale la iglesia, hay alguien corrompido en ella? ¿Hay patrones que te hacen distinguir si tus personajes son villanos o no? Incluso apelar a que los malos sean crueles y los buenos sean generosos es ideología. Incluso la forma en que tú recibas la partida/película/libro se verá matizada por tus propias percepciones. Los principales clásicos de la literatura de todas las épocas tienen un fuerte mensaje ideológico, desde la Ilíada hasta Unamuno, o el último libro de Pérez-Reverte.

Lanzad siempre un mensaje
Alejarse de todo esto que he expuesto arriba termina para mi conjugándose en un texto vacío, sin sentimiento y con poca razón de ser. Así que desde aquí os animo a ser partidarios de vuestras ideas. A expresarlas, a desarrollarlas, a debatirlas con vosotros mismos y con otros...

Hasta pronto.