miércoles, 8 de agosto de 2018

[Reseña] El Eterno Regreso a Casa: Worldbuilding, ensayo, antología...

Saludos a todos y todas.

Esta semana os traigo una reseña de una de mis últimas lecturas de lo que llevamos de Verano. El eterno regreso a casa es una obra de la maravillosa Ursula K. Le Guin, publicada en 1985 y traducida en España por la editorial Edhasa en una fantástica edición. Es difícil definir este libro en unas pocas líneas, pero lo intentaré: El eterno regreso a casa es una obra de realismo fantástico, de ciencia ficción, una antología, un cancionero y un ensayo antropológico, todo en un ejercicio de creación de mundo que podría ser todo un referente. 
Imagen sacada de Bibliostock

Y con esto en mente, vamos a desgranarlo un poco. Aviso de que esta reseña es todo spoiler, pero creo que no se podría hablar de la obra de otra forma y que conocerlos no afectará a la lectura de la misma. 
El eterno regreso a casa (a partir de ahora Erac), simula una compilación recogida y redactada por Pandora, una persona que caminó junto al pueblo de Kesh pero vive también en nuestro tiempo, creando el primer tema del que vamos a hablar:

El tiempo
Pandora, siempre que redacta ensayos en el libro, o que conversa consigo misma o con el lector, lo hace en presente, y comparando nuestra cultura y sociedad (en la que se incluye) con la de El pueblo del Valle (eje de la historia). Pero mientras que generalmente habla de dicho pueblo, los Kesh, como de un pasado remoto, se representa en ocasiones hablando con ellos y preguntándoles cosas. Esta idea de los Kesh como pueblo antiguo, ubicado en el Norte de California, se ve reforzada en uno de los primeros capítulos, en el que encontramos los restos arqueológicos de la humilde civilización y los intentamos ubicar en la tierra. 

Y entonces, a medida que avanzamos, descubrimos que el mundo contemporáneo a los Kesh es el futuro. Un futuro apocalíptico en el que los mares y los desiertos se han movida, donde las grandes ciudades han desaparecido o se han hundido, y donde la radiación ha exterminado a la mayor parte de la población. La mayoría de supervivientes han vuelto a una forma de vida anterior, cada uno desarrollándose a su manera, con el Pueblo del Valle adoptando una vida pacifista, reflexiva y cargada de sabiduría mitológica. Lo que nos lleva al siguiente punto:

La crítica a la sociedad. 
Erac está lleno de mensajes. Feminismo, ecologismo, filosofía sobre la vida y la muerte, sobre la relación entre las personas, sean familiares, de pareja, el matrimonio, las relaciones homosexuales, sobre la ética y la tecnología y sobre la guerra. 

En ocasiones los ensayos que Pandora redacta sobre el Valle y los pueblos que les rodeaban abarcan directamente alguno de estos temas, muy explícitamente, pero en otras ocasiones debemos ver dichos mensajes en los relatos, cuentos y canciones que se recopilan a lo largo de toda la obra. 

Y aunque el Valle tiene, a todas luces, una forma de vida que podríamos considerar idílica, la propia Pandora se lo plantea, poniendo en el foco de sus reflexiones los defectos que encuentra. Entre otros, el porqué el Valle no aprovecha la tecnología y el conocimiento del pasado para evolucionar, por que sí, está a su disposición, así que hablemos de...

La ciencia ficción
El ambiente post-apocalíptico no es lo único que nos encontramos en Erac que se califique de ciencia ficción. Junto a la caída (y resurgimiento) del hombre, otro pueblo ha evolucionado sin pausa. Es el conocido como Ciudad de la Mente, un conjunto infinito de Inteligencias Artificiales que ha llegado incluso al espacio profundo, compartiéndose en nano-naves, en búsqueda continua de información para su memoria colectiva. 

La Ciudad de la Mente es accesible para todas las personas que tengan cerca una Central, un ordenador al que pueden preguntar todo tipo de información, pues tienen por ley no restringir nada. Esto crea una serie de paradójicas situaciones que se ven muy bien representadas en el relato más extenso del libro: la historia de Piedra Parlante. 

Y así llegamos al último tema.

El worldbuilding
La creación de mundos, ese concepto que últimamente está tan de moda, intenta plasmar una realidad alternativa muy detallada. Y en este caso creo que Le Guin quería demostrar que ella podía hacerlo. Erac tiene un alfabeto, canciones y partituras, varios ensayos sobre detalles de la vida Kesh, su filosofía y sus costumbres, relatos cortos de diversas temáticas, reflexiones de la compiladora sobre el propio libro. Tiene también un apéndice de traducción y varios mapas, completando el trabajo un buen conjunto de bellísimas ilustraciones. 

Conclusión
Considero esta obra imprescindible si: te gusta la ciencia ficción, te gusta la fantasía, te gustan los tratados sobre otras culturas, te interesa el worldbuilding... Cualquiera interesado en uno solo de estos motivos debería encontrar este libro atractivo. Y si no... No perdéis nada por echarle un ojo. Os aseguro que merece la pena.