martes, 11 de octubre de 2011

Semana Cervantina de Alcalá de Henares

Hace dos domingos, el día 9 de Octubre, asisití con mi chica, Agramar (que ya hizo en su momento una reseña, con 4 partes!!!)y Kitiara a la semana cervantina que se celebraba en Alcalá de Henares, con motivo del aniversario del bautismo de Cervantes, única fecha conocida relacionada con su nacimiento.

Llegamos practicamente a las 12 de la mañana a la entrada principal de la feria, que empezaba en poco antes de la plaza de Cervantes. La primera impresión fue muy reconfortante.
Aunque el sitio estaba ya bastante lleno, se podía caminar sin problemas, y pudimos observar tranquilamente cada uno de los asombrosos puestos que allí había.
Como bien dice Agramar en su entrada, faltaban puestos "clásicos", más armerías y cosas medievales de verdad, y menos cosas "ambientadas" en el medievo. Por muy artesano que fuera el dragoncito de incienso de turno, no es lo que buscabamos. Queríamos gemas, espadines, diademas. Cosas que estaban demasiado caras y escaseaban en el lugar.

Aun así, el material era asombroso, desde figuras de los típicos dragones hasta demonios, hadas, aparejos varios de incienso... De todo un poco.
Bueno, al llegar pillamos un desayuno riquito, en un puesto larguísimo que había al principio. Nosotros nos compramos unas palmeritas y agramar y kit se pillaron una especie de bizcocho vasco, con muy buena pinta por cierto.
Tras atravesar la calle principal, pasamos a una plaza con un extraño monumento que representaba la entrevista de Cristobal Colón con los Reyes Católicos. Allí habían montado los puestos de libros, que eran muchos y muy variados, con muy buenos descuentos y material muy jugoso. Aunque supongo que faltó algo más relacionado con el tema. Libros clásicos o de la época... no se.
Tomamos un aperitivo, descansamos un poquito, reflexionando sobre lo que veíamos y sobre el extraño monumento, y continuamos nuestro camino por una calle lateral.

En uno de los primeros tenderetes nos vimos atraídos por una especie de ambrosía. Un brebaje creado con varias hierbas y que sabía muy pero que muy rico. Hicimos un brindis con aquella poderosa pócima y continuamos por el mercadillo.
La calle pronto terminó y nos encontramos con varios puestos de comida, que aunque tentaban a todos los transeutes, preferimos reservar el dinero para algún "regalito" y comer de nuestro pan de lembas.
Finalmente volvimos a la Plaza de Cervantes, pero esta vez dimos una vuelta alrededor de la misma. Aprovechando, aunque sin saberlo, que la gente esta ya comiendo, miramos los puestos del lugar, dedicados muchos de ellos al cristal, la madera, y las runas. Allí le compré a Kitiara una runa del Deseo, tallada en un amuleto. A ver si le ayuda ^^.

Después de verlo todo, y sacar unas fotazas, nos paramos a comer y comentar qué era lo que más nos había gustado. Después de llenar el estómago con unos zumitos, unos bocadillos y unos nachos, volvimos a puestos anteriores para coger aquellas cosas que más nos había llamado la atención.
En ese momento me fijé en la cantidad de puestos de comida que había en el lugar, y que demostraba que da igual de que vaya la feria o fiesta en cuestión, los españoles van a comer y a beber. Más del 50% de los puestos eran de comida, o bares que habían sacado "mesas" para los visitantes.
Al final adquirí un llavero de una espada, un té de frutas tropicales(que todavía no he pr
obado, pero huele que alimenta), un libro de las vidas paralelas de Plutarco, y EL REGRESO A LA TUMBA DE LOS HORRORES!!(por nada menos que 6 euros!! y del cual pronto haré una reseña fotográfica). A Lady le compré una corona de flores(hechas a mano, y muy bonitas), y un farolillo medieval muy chulo(que todavía tenemos que conseguir colgar en su cuarto).
Mi conclusión? La feria estaba muy bien, había puestos muy interesantes. Y aunque en general la cosa estaba cara, había artículos a muy buen precio. ¿Que faltó? Más puestos realmente medievales, y más ambientación. Decían mucho de personajes que iban a ir por la calle, interpretando y tal. Pero faltaron muchos espectáculos y música. El grupo de Jabardeus, en ese aspecto, fue un punto positivo.
Sigo pensando, que mientras a estos sitios la gente siga llendo a comer, a beber y a gastar, y no a empaparse del aire medieval, estas cosas no serán realmente buenas. Pero... es mi opinión.

Y hasta aquí la crónica. En otra entrada, o editando esta, subiré un rar con las fotos y los videos que hice, que recomiendo que le echéis un ojo si no estuvistéis en la feria.

Saludos, y hasta la próxima.