jueves, 7 de noviembre de 2013

[Opinión] La veteranía en los juegos de rol.

¡Hola a todos y todas!

Tras semanas con novedades a cholón (que si Onyx Path, que si Nosolorol, que si partidas...) por fin puedo sentarme tranquilamente a escribir algo que salga directa y únicamente de mi mente.Un pequeño artículo de opinión a raíz de un par de recuerdos que me han venido a la cabeza y de leer ciertas cosas en foros, blogs y demás.

Durante las partidas que jugamos, nuestros personajes van aprendiendo cosas nuevas, mejorando y adquiriendo experiencia. Nosotros también, ¿o no? Me ha pasado muchas veces de oír eso de: Es que yo llevo 20 años jugando a rol, soy un jugador experto. O eso de: Buff, ¿vamos a jugar con novatos? (Vale, esto último no tanto).

Pero vamos, si que he notado cierto elitismo a veces reforzado por la supuesta experiencia roleando, y por lo que he leído en la red parece que no soy el único. La cosa es que, ¿esta experiencia es realmente muestra de algo? ¿Es comparable un jugador "experimentado" con un gran jugador? Y con esto mismo, ¿qué es un gran jugador?


Para mí (recordad, es un artículo de opinión, no una tesis doctoral, así que todo irá marcado por mi propia apreciación) un buen rolero es aquél que es capaz de interpretar y reflejar a la perfección su personaje y así todos los datos que componen la ficha del mismo. El buen rolero y gran jugador es el que se mete perfectamente en la ambientación y actúa con el mundo como si fuera parte de él. Yo mismo intento seguir esta idea y me siento mal cuando me tienen que llamar la atención (como por ejemplo pasó en la partida de Espada Negra) por no ajustarme a los rasgos que he descrito en la hoja de personaje. 

Una vez establecida cuál es "mi" visión de un buen jugador de rol, voy a ir en contra de la tal veteranía en la mayoría de los casos. Si llevas 20 años jugando a Dungeons and Dragons, Rolemaster, MERP y aledaños, saja-rajeando como nadie y usando la ficha y el personaje como poco más que la hoja del Heroquest (hablo del juego de mesa) entonces no, no eres mejor jugador. En este misma línea es posible que sepas todos los combos, reglas y minucias de determinado reglamento, pero si tu conocimiento se centra en el sistema y no en la interpretación, cuando te cambie a otro juego de cierta complejidad, pero alejado de tu "favorito" te veas como un niño perdido, e incluso te rebeles diciendo que el juego tiene "X" fallos, que más que fallos serán seguramente diferencias de tu juego anterior. 

Sin querer repetirme mucho: básicamente, un jugador puede saber las reglas de pe a pa, y llevar media vida jugando, que si el personaje es solo un montón de números y dados, para mí es un mal jugador. 


Es cierto que haber jugado más te puede dar mayor facilidad para entender nuevos juegos, ya que tienes unas bases previas, pero si ese tiempo jugado ha sido "exclusivo" es más probable que cree el efecto contrario y solo puedas valorar los nuevos juegos en función de sus diferencias con el otro (para bien o para mal). 

Lo mismo es aplicable a los Directores de juego. Es posible que uno lleve 20 años dirigiendo partidas machacas, en los que los jugadores se hacían nuevos personajes casi a cada sesión y donde no paraba el master de sacar bichos cada vez más tochos. O un caso conocido en el que las partidas eran de "el Master contra los jugadores", dirigiera quien dirigiera. Es cierto que ese grupo, si lo tenían así establecido, se lo pasara bien, pero ¿quizás por que no habían conocido otra forma de jugar? Si ese Director cambiaba de grupo, ¿no podría encontrarse con más dificultades para ser recibido? Para mí (remarco siempre la subjetividad de este artículo) un buen Director debe crear una historia amplia, saber dirigirla y saber involucrar y dejar espacio a los personajes para que actúen en ella. A mi me da igual ser realmente libre en una partida, si "siento" esa libertad y si la historia me atrae tanto como para lanzarme a ella de cabeza. Además, el buen Director sabe adaptarse a cada necesidad y a cada estilo, tal y como el jugador debe adaptarse a cada ambientación, para no jugar D&D en Cthulhu o viceversa. 

En muchísimas ocasiones me he encontrado a "viejos" del rol vanagloriándose de sus años como jugadores y han sido una enorme decepción en las partidas, más que nada porque todos sus años han servido para "cerrarse" y acumular una amplia variedad de manías y costumbres que son poco agradables a la hora de compartir mesa con un grupo diferente.

Tenía que ponerlo xD
Pero vamos, lo que me ha demostrado eso es que la práctica en el rol no hace al maestro. No siempre, claro. Y que no es comparable a, por ejemplo, ser carpintero o albañil. Porque el grupo de personas que valora tu "maestría" puede ser siempre el mismo y simplemente estar moldeado a tu estilo de juego (más si has empezado con ellos). Yo mismo no me considero un jugador experto ni un gran director (a pesar de que parece que me elogian por esto último xD) pero agradezco el haber jugado desde siempre con grupos variados, a juegos distintos y haber mantenido una mentalidad lo más abierta posible. No quiero tener un juego al que llamar "mi juego" ya que eso me haría entrar en la vorágine de defectos que aquí critico. 

No quiero terminar sin antes hacer mención al tema de los novatos. Yo he encontrado verdaderas joyas en gente que apenas había jugado o que nunca había tocado el rol ni por asomo. Simplemente por su imaginación, su capacidad de interpretación u otras cualidades, ha sido un placer narrar con ellos. Especialmente en jornadas, he sentado a mi mesa a mayores y menores, niños de 6 años junto a roleros canosos, y, creedme, la diferencia no es tanta. En la misma partida de 7º Mar, se nos acaba de unir una jugadora que apenas ha jugado dos partidas y vamos, salvo por el sistema que lo está conociendo, no ha tenido problema ninguno en involucrarse. De diez. 

Bueno, no voy a estirarme mucho más con el tostón. Esta es la ida de olla que me ha pasado la cabeza, sobretodo tras "sufrir" ciertas actitudes. Como siempre, sabéis que los comentarios están abiertos (ya sin moderación ni nada jaja) y que toda opinión es bienvenida, siempre con respeto.

Un saludo, y ¡hasta la próxima!