lunes, 21 de febrero de 2011

Un niño, una madre y rol.

Bueno, quiero mostraros una historieta que aconteció en las XV One nigth stand redactada por Wed del blog Los mundos de Wed. En ella cuentan como apareció un niño con su madre en dicha actividad y participaron alegremente los dos durante toda la noche, terminando cansados a las 8 de la mañana, pero felices, tanto la madre como el hijo.
Lo primero, es felicitar a los organizadores por tan loable hazaña, y segundo, pedir un poco de reflexión sobre este tema. En España, cualquier hobby es excusa para explicar el mal comportamiento de un joven, y el Rol ha sido el más vapuleado de ellos, aunque no el único.

La cosa está en que hay que realizarlo sin miedo, animando a la gente a conocerlo y difundirlo para que vean en qué consiste. Últimamente éste se va abriendo paso y ya pocas veces te miran mal o dicen nada cuando juegas a rol, es más, ahora gente de toda edad, sexo y clase(por llamarlo de alguna manera) quiere probar qué es ese entretenimiento que puede durar horas sin mirar una pantalla.

Lo que yo opino es que hay que empezar por la parte más quejica, cabezona y caprichosa de la familia. Me refiero, efectivamente, a los padres. Una gran apuesta que están llevando a cabo son los cursos de "educar con el rol", orientados a organizar actividades en clubes y colegios aportando todo lo sano de este hobby a los más pequeñines. Pero esto debe ir acompañado de una educación a los mayores, y es que las nuevas generaciones son muy tolerantes, mientras que donde más cuesta desarraigar una idea es en los ya adultos.Por ello, siempre que tengamos la oportunidad, debemos mostrarles que no tienen que tener miedo de algo que no conocen. Es más, debemos mostrarse lo para que ya no se imagen a chicos satanicos haciendo cosas raros, sino a un feliz grupo de amigos disfrutando de una historia conjunta.

Mis mismos padres me comentaban eso de que el rol volvía loca a la gente(sobre todo mi madre, que siempre ha sido un poco así de tradicional) y, después de tantos años, mi padre opina que mejor en casa, con una merendola, los manuales y unos dados, que en la calle con una botella de alcohol o rayando coches. Incluso a veces nos interrumpia(cortésmente y tocando la puerta) para decirnos si queriamos zumo, o sandwiches.
Para que veáis, que toda mente puede cambiar y que con un poco de cabeza, historias como las de arriba, pueden pasar cada día.